Un puerto SSH abierto es atacado las 24 horas
Los bots escanean todo el espacio de direcciones de Internet y prueban contraseñas en cada servidor accesible. Da igual si es una máquina corporativa o un único VPS.
- Miles de intentos de inicio de sesión al día
- A las pocas horas de estar en línea, un servidor ya recibe intentos de acceso de todo el mundo. Una máquina típica con el puerto SSH expuesto registra miles de inicios de sesión fallidos cada día.
- Recursos del servidor desperdiciados
- Cada intento cuesta tiempo de CPU, memoria, una escritura en el registro de eventos y tráfico de red. El flujo constante de peticiones de fuerza bruta crea una carga de fondo permanente, ralentiza el servidor e infla los registros.
- Basta una contraseña adivinada
- Un solo acierto da acceso completo a la máquina: ransomware, robo de datos, envío de spam desde su dirección. Las contraseñas débiles o reutilizadas caen ante los diccionarios en cuestión de días.
- Los atacantes pueden bloquear tu cuenta de administrador
- Linux (mediante PAM faillock) bloquea una cuenta tras demasiados inicios de sesión fallidos. Al adivinar un nombre de usuario válido, un atacante alcanza ese límite y bloquea al administrador real: una denegación de servicio, sin siquiera adivinar la contraseña.
SSH Protector corta los ataques en el firewall
El agente detecta una serie de inicios de sesión fallidos y bloquea toda la subred del atacante con una regla de nftables. Los paquetes bloqueados se descartan antes de que el sistema gaste nada en ellos: baja la carga de CPU y el ruido en los registros, el servidor va más rápido y los bots nunca reúnen suficientes intentos para adivinar una contraseña.

